El del autobús…

Fin de la jornada laboral. Salgo a la calle. Llueve. A la mierda con la frase Mira-t’ho pel costat bo, almenys no plou!* (Míratelo por el lado bueno, al menos no llueve). Cruzo el hospital por dentro y llego a la parada del autobús. Mientras cruzaba por el paso de peatones me ha parecido ver a mi autobús asomando por la esquina. Y así es. Lo reconozco perfectamente cuando pasa delante de la parada sin detenerse. Donde debería poner “44 BALLARD” aparece “TO THE TERMINAL”. Pero sé que es mi autobús. Conozco a ese tío que está detrás del volante. Es mi conductor y ese autobús era MI autobús.

Jodido transporte público. Al cuarto de hora llega otro 44. Subo y me siento delante. Se gira la conductora y con una voz que podría poner a prueba la paciencia y bondad del mismísimo todopoderoso, me comunica que necesita ese sitio para la señora en silla de ruedas que está subiendo por la plataforma. Abaten el asiento donde antes me encontraba y entre las dos, la inválida y la conductora, colocan la silla de ruedas en mitad del pasillo. Vamos a ver señoras mías, no podrían poner la silla pegada a la ventana para facilitar el paso? ¿Para qué? ¿Acaso les molesta a alguna de las dos? Conocedor de la respuesta, me siento en otro sitio.

Siguiente parada. Sube una señora con dos niños y un cochecito. La conductora, con su delicada voz de chihuahua castrado pide, por favor, que cedamos el asiento a la mamá que acaba de entrar. La chica de color delante de mi dice que es minusválida y el señor de su lado lleva el brazo en cabestrillo. Toca levantarse otra vez.

Sigue el viaje y en la siguiente parada, el bus se peta de gente. ¡El viaje soñado! No cabe ni un alfiler. La conductora empieza a quejarse a viva voz. Conduce como si fuera un gorila en estado de máxima excitación. Sin querer piso al señor de atrás. Me disculpo y entablo conversación con él. Le comento que esto de los buses es un caos. Me dice que no siempre es así, pero al haber pasado de largo el otro autobús ahora hay el doble de gente.

Next stop. La conductora para diez metros antes de la parada y empieza a berrear que la gente que baje aquí salga por las puertas de atrás, que no se preocupen por pagar. Y es que aquí en Seattle unas veces se paga al entrar y otras al salir. Sí, yo también lo pienso. La gente que estaba esperando en la marquesina se acerca corriendo. A la conductora le da una crisis convulsiva y empieza a hacer aspavientos con las manos y a gritar “Wait! Wait!”. Cuando por fin se calma les indica que tienen que esperar al siguiente bus, que en este no cabe nadie más.

Parada siguiente. Misma operación que la anterior. El pito que tiene por voz la autobusera me está corroyendo el cerebro. Me duele la cabeza de oírla.

Por fin llego a mi destino. Me apeo del autobús dando gracias por terminar con este suplicio. Llego al semáforo y espero que se ponga en verde para cruzar la calle. Sigue lloviendo. Aún oigo los bramidos de la conductora. Intento buscar la parte positiva de todo esto: al menos no nieva…

*Esta frase tiene su origen en el primer capítulo de la serie de animación de las Tortugas Ninja. Pero no la nueva, no. La clásica de toda la vida. Resulta que nuestros colegas de piel verde están en un edificio inundado, con el agua hasta el cuello y salta Michelangelo (creo que era este) y suelta: Míratelo por el lado bueno, al menos no llueve. Que gran guión.

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Acerca de Joel

Por ahí dando vueltas
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13 respuestas a El del autobús…

  1. Canito dijo:

    Lo que no et passi a tu rei… Per cert, el de la frase es en Raphael, listo!!

  2. Andrés, el que es más guapo que la prima dijo:

    El Murphy éste, que es un cabrón. Bueno, como dices tú, al menos no nevaba, aunque yo prefiero que nieve a que llueva.
    Y por cierto, ¿cuánto tiempo tarda el autobús de tu job a tu house?

  3. Ximo dijo:

    Aquesta dona té un paper protagonista a la pròxima peli d’Almodóvar, fijo, fijo!

  4. Marta dijo:

    Jajajajaja, y tú no has pensado en hacerte una venda en la pierna pa´cuando subas al bus????????así nadie te quitará el sitio. Una pierna móvil!!!!jajaja
    Puedo imaginarte dentro de ese caos!!!!!deseando llegar a casa.

    Aquí ya no plou(aaaaaaaaaaaaaaaah… quise demostrarte mi primera palabra en catalán,jajaja).

    Muchos besos

    Marta

  5. Marta dijo:

    Jajajajaja, y tú no has pensado en hacerte una venda en la pierna pa´cuando subas al bus????????así nadie te quitará el sitio. Una pierna móvil!!!!jajaja
    Puedo imaginarte dentro de ese caos!!!!!deseando llegar a casa.
    Aquí ya no plou(aaaaaaaaaaaaaaaah… quise demostrarte mi primera palabra en catalán,jajaja).

    Muchos besos

    Marta

  6. Joel dijo:

    Gerard: mai discutiria amb tu qui va dir o qui va deixar de dir. Tens una puta memòria fotogràfica. O eidètica, que diria Sheldon Cooper 😉

    Andrés: el curro no me queda muy lejos de casa, quizás unos 10-15 minutos. Pero ayer se me hicieron eternos. Una vida entera.

    Ximo: això si no l’he matat abans… ¬¬

    Marta: Estuve a punto de sacarme un ojo y dejarlo colgando para no tener que moverme más, pero descarté la idea por respeto a los otros pasajeros. Bien ese catalán. A ver si vas a ser una alumna aventajada…

    Gracias por comentar. Besos y abrazos!

  7. Guacimara dijo:

    Aiss… Sé que esto es en tono de broma y que nos reimos de la guagüera, como diríamos en mi tierra, pero me apetece hacer una reflexión… Prefiero levantarme mil veces de mi asiento y tenerlo que ceder, a sentarme en él y no levantarme ya que lo necesito por culpa de que esta injusta vida toca con el dedo a algunas personas y las hace dependientes. Es cuestión de cambiar la perspectiva de las cosas.

    Un beso, mi niño.

  8. Joel dijo:

    Por supuesto que era en tono de broma. Faltaría más que la gente no cediera el asiento a personas que realmente lo necesitan. Pero me apetecía contarlo desde el punto de vista que cuando un día se te junta todo nadie puede hacer nada. Es inevitable. La que más me sacó de quicio por cierto fue la guagüera. Te lo juro, fue… Resumiendo: de dónde no hay no se puede sacar.

    Lo demás, pues tienes toda la razón del mundo. Un beso Guaci.

  9. Guacimara dijo:

    La próxima vez le dices: Miss guagüera, no cojas nervios mi niña. Jejeje.

    Un beso wapo mío.

  10. Joel dijo:

    Está claro que este post ha tocado sensibilidades diferentes. Tuve un mal día 😉

    Lo que necesitaba esa mujer era comer muuuuucha fibra, por no decir lo que efectivamente sé que estás pensando, jejejeje.

  11. Merche dijo:

    Jajajajajajja, pobre, que caos!! me estaba yo agobiando de la señora conductora mientras lo leía jajaja. En situaciones extremas me acordaré de esto… por lo menos no nieva!! Espero que no tengas que ver mucho a la señora… y estoy con los demás, véndate una pierna o algo!, así no te moverán de tu asiento! jajaja, muy buena entrada!
    Un beso!

    • Joel dijo:

      Era la primera vez que me encontraba a la señora como conductora de MI autobús en el mes y medio que llevo aquí. Espero no volver a verla. Y si la veo, que sea con una manzana incrustada en la garganta… ¬¬ Que cruz!

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